¿Hacerlo mejor que el Mercado mundial durante una década? La importancia de ser selectivos.
- Miguel Bernal

- 6 ago 2020
- 4 min de lectura
Se suele decir que para empezar a invertir o incluso para tener un plan de ahorros a largo plazo, debemos no complicarnos la vida e indexarnos al Índice bursátil por referencia: el MSCI World. Este índice recoge las mayores compañías del mundo a lo largo de todo el planeta. A simple vista, puede parecer la panacea de las inversiones a largo plazo: relativa poca volatilidad, mucha diversificación sectorial e internacional y compañías consolidadas con bajísima probabilidad de quiebra.
He de decir que no me desagrada este índice para el inversor principiante pues, con simplemente contratar un ETF o un fondo de inversión que replique este índice, nos aseguramos un crecimiento medio del 3% anual después de inflación. Este 3 % es la media a la que ha crecido el PIB mundial durante los últimos 25 años. Aun así el rendimiento medio de este índice ha sido un 8,5% anual, lo cual está muy bien.
Habrá gente que no le guste tomar el MSCI World como referencia y prefiera utilizar el Índice multisectorial de las compañías más grandes de EEUU como es el S&P 500. Cierto es que, a pesar de estar algo menos diversificado que el anterior, obtiene una rentabilidad anualizada media en los últimos 10 años del 11,2%.
A continuación, muestro una comparativa de ambos índices del periodo de julio 2010 a julio de 2020 (en color naranja el S&P500 y en azul el MSCI World):

Es cierto que batir un 11,2% de rentabilidad anualizada durante 10 años no es tarea fácil, pues apenas el prestigioso inversor Warren Buffett, lo ha conseguido en la última década (en azul se muestra la compañía de inversiones de W.Buffett, Berkshire Hathaway Inc.; en naranja, el S&P500):

Viendo este panorama parece prácticamente imposible batir al “índice jefe americano”. Sin embargo, a nada que somos selectivos en los sectores empresariales en los que invertimos, podemos ver donde se encontraba la rentabilidad en la última década. A continuación, dejo una tabla de la rentabilidad obtenida durante diferentes lapsos de tiempo anualizados:

Aquellas celdas en verde, son aquellas que lo han hecho mejor que el Índice de referencia, el S&P500, durante cada lapso de tiempo anualizado.
Vemos claramente que el sector Tecnológico es el claro vencedor de la última década. Por tanto, con tan solo haber invertido en el Nasdaq-100, el indice que refleja las 100 mayores compañías americanas de este sector, hubiésemos batido con diferencia al S&P500 en términos de rentabilidad. También vemos que, tanto el sector del Consumo Discrecional, así como el sector Sanitario, lo han batido casi siempre.
Y por último, vemos que, el sector de las telecomunicaciones empieza a hacerlo mejor que el S&P500 durante este pasado año. Esto se puede deber, en gran parte, por las expectativas de aumento de beneficios como consecuencia de la implantación del 5G en el mundo entero por parte de las "telecom".
Si bien miramos como se distribuye el peso ponderado por sectores el índice de referencia americano, vemos como algunos sectores se encuentran algo “sobre-ponderados” en la actualidad con respecto a los rendimientos que han ofrecido en esta última década:

El índice es consciente de las tendencias sectoriales que han ido surgiendo, por tanto, vamos a ver el cambio que han ido sufriendo los sectores a lo largo de 21 años (1995-2016) y, que a día de hoy, es aún más exagerada la tendencia:

A pesar de este cambio en el índice jefe, creo que es posible haberlo hecho mejor centrando nuestras inversiones en 4 sectores: tecnología, salud, consumo discrecional y telecomunicaciones. Eso sin ser selectivos en las compañías que componen estos sectores, lo cual es comprensible para gente que comienza en las finanzas.
Para terminar, siempre me gusta dar unas recomendaciones a mis lectores que se quedan leyendo hasta el final del artículo. Siguiendo con la conclusión del párrafo anterior, de concentrar nuestras inversiones en 4 sectores, existen ETF (o fondos que cotizan en bolsa) que aúnan en su gran mayoría estos sectores que han despuntado estos últimos años. Existen varios, pero hay uno en especial, en la que su gestora y CEO Cathie Wood, ha sabido dar un toque diferenciador y que a mí personalmente, me encanta: la innovación disruptiva.

Se trata del ETF más diversificado de su compañía de inversiones ‘ARK’, que cotiza bajo el símbolo “ARKK” con nombre “ARK Innovation ETF”. Podemos echar un vistazo de los sectores que la componen con su correspondiente ponderación y no tardamos en darnos cuenta que, se acerca bastante al ideal que he presentado en la comparación previa. Si ahondamos todavía más en los subsectores que la componen, no tardamos en percibir que se trata de un fondo de inversión que apuesta claramente por la nueva generación de tecnologías como es el comercio electrónico, la biotecnología, la ingeniería genética, el cloud computing, la Inteligencia artificial, el coche eléctrico o la impresión en 3D.

Ahora mismo es posible que estés pensando que: "sí, que esos conceptos tan nuevos y disruptivos suenan muy bien, pero al final lo que se busca son resultados, rentabilidad". Pues bien, desde el lanzamiento de este ETF en 2014 ha conseguido batir con bastante superioridad a su competidor e índice de referencia: el Nasdaq-100 (del que anteriormente hemos hablado), teniendo a día de hoy casi el doble de rentabilidad que este último. Veamos a continuación la comparativa de ambos (en azul ARKK y en naranja el Nasdaq-100):

Se puede observar que es un activo muy volátil, y por tanto, no muchos inversores capaces de aguantar los vaivenes que puede causar este ETF. Esto no es nada nuevo en la finanzas pues, como ya he dicho en artículos anteriores: “potencial rentabilidad implica potencial volatilidad, y por ende, mayor riesgo”.
Este es solo un ejemplo de los muchos ETF’s que se encuentran en el mercado que incluyen aquellas tecnologías que están siendo disruptivas en su correspondiente sector. En mi opinión más personal, pienso que tarde o temprano, estas disrupciones serán el presente de la economía mundial y terminarán apartando a aquellas que no se sepan adaptar. Os invito a investigar sobre este tipo de ETF’s, que os informéis adecuadamente en qué compañías están invirtiendo y por último, que si tomáis la decisión de invertir, lo hagáis bajo vuestra responsabilidad con una visión a 10 años vista o más. Casi nadie se hace rico en un par de meses.





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