La economía circular, la pandemia del COVID-19 y el efecto positivo en el ecosistema.
- Estudiando Economía

- 3 may 2020
- 2 min de lectura
Quizá nunca haya escuchado o leído sobre la economía circular, por eso en primer lugar explicaremos en que consiste este termino que en los últimos años se ha hecho muy famoso.
Este término aparece en 1990 en la obra “Economía de los recursos naturales y del medio ambiente” de David Pearce y Robert Kerry Turner donde describieron un sistema cerrado de interacción entre la economía y el medio ambiente. La economía circular es una estrategia que tiene como fin cuidar su entorno, de tal manera que reduce la entrada de materiales vírgenes y la producción de deshechos, cerrando así el bucle del ciclo de vida de los productos. Este sistema se convierte así en una alternativa al actual modelo de extracción, producción, consumo y eliminación, el modelo económico lineal.
Todos los procesos de fabricación de bienes o servicios implican un coste ambiental, tanto a la hora de producir como al acabar su ciclo de vida. Para minimizarlo, la economía circular aboga por la optimización de los materiales y residuos, alargando su vida útil. De este modo se huye del actual sistema lineal de ‘usar y tirar’ y se apuesta por otro respetuoso con el medio ambiente y basado en la prevención, la reutilización, reparación y reciclaje. Este modelo permite extender la vida útil de los productos y dotarlos de una segunda vida.

Estos son los principios básicos de la economía circular que pueden ayudarnos:
· Eco diseño y producción: la forma en que se fabrican y envasan los productos puede hacer la diferencia. Por ejemplo, si en un mismo envase nos mezclan plástico y cartón, ¿cómo esperan que lo reciclemos?
· Ecología industrial y territorial: gestionando de forma optimizada los stocks y los flujos de materiales, energía y servicios.
· Economía de la “funcionalidad”: priorizar el uso frente a la posesión.
· Reutilizar los productos o partes de estos.
· Reparación: no dar por perdidos de forma tan rápida los productos estropeados, darles una segunda vida.
· Valorización energética de los residuos que no se pueden reciclar.
La pandemia de la COVID-19 nos mantiene sumidos en la mayor crisis sanitaria de nuestra historia reciente. Pero sería un error no tener en cuenta lo anotado estos días antes de volver a poner en marcha la economía, para que no cometamos los mismos errores y reconstruyamos el futuro de forma más segura, más sostenible
El alto coste en vidas humanas no permite comparar la crisis sanitaria que estamos atravesando con ninguna otra, incluida la crisis climática. Pero nos permite anotar que cuando nuestra actividad cesa, los indicadores ambientales se recuperan: en muy poco tiempo y de manera generalizada. Emisiones de carbono, contaminación del aire, calidad del agua, biodiversidad.
¿Cómo será la industria española en 2030? ¿Cómo diseñaremos y fabricaremos, ofreceremos servicios o produciremos alimentos? ¿Cómo los usaremos y consumiremos? ¿De qué nueva manera nos relacionaremos con la energía, los recursos naturales, los residuos? ¿En qué trabajaremos y cómo nos formaremos para ello?
Estas son las cuestiones que se plantean en la Estrategia Española de Economía Circular "España Circular 2030": la iniciativa legislativa del Gobierno de España para cumplir con el Plan de Acción para la Economía Circular de la Comisión Europea, un documento al que la crisis sanitaria ha pillado en fase de borrador y que ahora debería verse reforzado, no limitado.




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