La tasa Google, situación actual y sus efectos en la economía.
- Estudiando Economía

- 20 feb 2020
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Hace relativamente pronto el Consejo de Ministros aprobó la conocida como “Tasa Google” para aumentar la recaudación, este impuesto tiene origen en un acto muy concreto, que realizan las multinacionales tecnológicas, las cuáles apenas tributan por su actividad en España, debido a que su sede fiscal no se sitúa en dicho lugar. Se benefician de sus estructuras en otros países para reducir su factura fiscal, pagando así un impuesto de sociedades muy bajo, para lo que ingresan por su actividad económica en España.

Lo realizan de una manera muy curiosa, estas empresas trasladan el grueso de sus beneficios a países que le otorgan ventajas fiscales dentro de Europa, como Irlanda y fijan allí su sede europea, que actúa de matriz para el resto de las filiales en los distintos países, actuando de intermediario, haciéndose con la mayoría de la facturación de los beneficios. Así consiguen que la mayor parte de sus beneficios tributen en países con un trato fiscal mas beneficioso. Nos aparece la pregunta de como países de la unión europea presentan este tratamiento fiscal tan llamativo, que se podría tildar de competencia desleal, muy controlado por Europa, y es que la Unión Europea permite a países que forman parte de esta, con un PIB muy bajo, jugar con su fiscalidad para que puedan aumentar su PIB y pueda crecer su economía. Este “agujero fiscal” lo aprovechan estas multinacionales para beneficiarse de él, algo que no resulta “rentable” para los países perjudicados, que no recaudan lo que les gustaría por parte de esas tecnológicas, de ahí la aparición de esta “tasa” como forma de hacer justicia, logrando supuesta-mente así, que las multinacionales tecnológicas tributen en función de lo que ingresan en el país.
Los efectos de esta tasa están por determinar, pero podemos discernir lo que se avecina en este aspecto, “EEUU avisa a Sánchez por la 'Tasa Google': Si la impone, tomaremos medidas para defender nuestros intereses” (El Mundo 19/02/2020), el embajador de Estados Unidos en España ya ha afirmado: "EEUU rechaza impuestos unilaterales sobre los servicios digitales", solo están comprometidos para llega a una solución con la OCDE para alcanzar un consenso sobre las reglas de fiscalidad internacional, todo lo que este fuera de este consenso es rechazado por EEUU. No es la primera vez que, por estas cuestiones, el gobierno estadounidense con Trump a la cabeza inicia sanciones comerciales mediante aranceles muy agravantes a mercados claves. La ministra Nadia Calviño apunta que el objetivo es recaudarlo a final de año, para dar tiempo al consenso en la OCDE, pese a esto Estados Unidos lo ve negativo porque indica que afecta a las negociaciones.

Los economistas hablan en adicción de otro efecto bastante importante, que es la posibilidad de que estas empresas tecnológicas repercutan el impuesto a los usuarios, perjudicando al consumidor, frenando la innovación y el crecimiento económico.
Además, con este impuesto existirá una discriminación fiscal que puede daña a unas determinadas empresas, incluso algunos especialistas tachan de inconstitucional este impuesto, porque va en contra del principio de generalidad aplicable al ámbito tributario. La CEOC por su parte considera que realizarlo por libre sin armonizarlo con la UE afectará a la competitividad de España.
Si bien no sabemos con certeza como evolucionará la situación, en principio los expertos ven más contras que pros a la “Tasa Google”, aprobada por el gobierno en busca de una justicia fiscal aparente, aunque detrás se busca una vía de recaudación más. Entendemos que lo que perjudica a España realmente es aprobar esta “Tasa” sin esperar al consenso de EEUU con la OCDE. Algo claro esque esta medida va en contra de la digitalización de las empresas, y desincentiva el desarrollo tecnológico. No podemos saber que estrategia está siguiendo el gobierno español actuando de esta manera, pero los siguientes meses serán clave para el marco económico mundial, entrarán en calma las aguas o comenzará otra guerra comercial, lo que sí sabemos es que cada país perseguirá sus intereses.




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