Premio nobel de economía 2020. Wilson y Milgrom, una mejora en la conocida Teoría de Subastas.
- Estudiando Economía

- 8 nov 2020
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Desde el pasado 12 de octubre conocimos los ganadores del Premio Nobel de Economía 2020, el mas prestigioso galardón que puede obtener un economista a nivel internacional. En esta ocasión cayó en manos de Robert B. Wilson y Paul Milgrom por su mejora en la Teoría de subastas e invenciones de nuevos formatos de subastas.
Robert B. Wilson es un economista estadounidense, profesor Emérito de Administración por la Universidad de Stanford muy conocido por sus avances en la programación no lineal, reformular la economía de la organización administrativa e industrial y sus investigaciones en "nonlinear pricing" (Fijación de precios no lineal). Su compañero Paul Milgrom es un economista estadounidense, profesor en la Universidad de Stanford experto en la Teoría de juegos pero en especial en la Teoría de subastas, creador del teorema del no intercambio junto a Nancy Stockey y fundador de varias compañías como Auctionomics.
La Teoría de subastas es una rama de la famosa Teoría de juegos que trata de analizar el comportamiento de las personas en el mercado de subastas, una teoría muy utilizada para el diseño de subastas en el mundo real.
Wilson ha desarrollado la teoría para subastas de objetos con un valor común, que es un valor que no conocemos pero que al final es el mismo para todos. Con su investigación demuestra que los postores tienden a realizar ofertas por debajo de su mejor estimación del valor común: están preocupados por pagar demasiado.
Milgrom formuló una teoría más general de subastas que no solo permiten valores comunes, sino también valores privados que varían de un postor a otro. Analizó las estrategias de la oferta en una serie de subastas de formatos conocidos, demostrando que un determinado formato le da al vendedor mayores ingresos cuando los postores aprenden más sobre valores estimados durante la licitación. En 1994, las autoridades estadounidenses usaron por primera vez uno de sus formatos de subasta para vender radiofrecuencias a operadores de telecomunicaciones.
Su mejora en la teoría de las subastas radica en la creación de nuevos formatos para bienes y servicios que son difíciles de vender de forma tradicional, como las frecuencias de radio, beneficiando a los vendedores, compradores y contribuyentes de todo el mundo.
Esta fue la respuesta de Wilson y Milgrom al hecho de que las sociedades fueran incorporando cada vez cuestiones más complicadas que subastar como las franjas horarias de aterrizaje o las citadas las frecuencias de radio. Por este motivo ambos economistas han dedicado gran parte de sus investigaciones a inventar "nuevos formatos para subastar muchos objetos interrelacionados simultáneamente, en nombre de un vendedor motivado por un amplio beneficio social en lugar de un ingreso máximo", resaltan desde la Academia de los Nobel.




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